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Tarde de nieve

14 de febrero de 2013 — Deja un comentario

Llevamos unos días de mucha lluvia, frío y mal tiempo, así que lo mejor para darle la vuelta a esta situación es aprovecharla y subir un rato a jugar a la nieve con Aimar.

El fin de semana no pudimos ir, por lo que aprovechamos este martes de carnaval para después de trabajar subir a Urkiola y disfrutar un poco de la nieve.

Salí del trabajo y para las 16:30 ya estábamos jugando en el Parque Natural de Urkiola, cerca de Durango. La verdad es que había mucha mucha nieve, sobre los 40cms creo yo. Bastante para estar tan abajo, a menos de 900 metros.

Jugando en la nieve

 

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Y es que no sé si ha sido por irme a vivir a un lugar más frío que Getxo o el cambio climático que sufrimos, pero en mi infancia apenas recuerdo la famosa nevada en los 80 y posteriormente algunos copos en contadas ocasiones.

En el transcurso de estos último 5 años, más o menos, he visto nevar bastantes veces desde la ventana de mi casa pero lo del frío y la nieve de este año creo que va a ser difícilmente superable. Días en los que no hemos pasado de los 0 grados y nieve durante varios días, incluso llegando a estar más de 24 horas cuajada en parques y aceras.

Vamos, que cada vez es más habitual esta situación en los meses de más frío. Antes no creo que fuera así.

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La verdad es que no quería asustaros con el incidente que tuvo Amaia el día de Reyes, pero ya que mucha gente me ha escrito preocupándose y pidiéndome más detalles me veo en la obligación de escribiros un poco sobre ello:

El día de Reyes, una vez que habíamos acabado de comer y antes de «atacarle» al roscón de reyes, Amaia, que estaba buscando el mando de la tele para ponerle a Aimar unos dibujos, se apoyo con la rodilla en una mesa de cristal con tan mala suerte que esta cedió y se le rompió todo el cristal en su rodilla, vamos que rompió la mesa con la rodilla (por cierto, una mesa de metro por metro, típica de salón) con lo que se pegó varios cortes en esta parte. En ese mismo instante no parecía nada, pero cuando se incorporó vimos entre la sangre una «raja» bastante grande y profunda en medio de su rodilla. Nada más pasar eso todos nos alarmamos y llamamos al 112 para que viniera una ambulancia. Mientras venía, el padre de Amaia le hizo un vendaje compresivo para que no siguiera sangrando y cerrar un poco la herida. Yo de mientras tuve que estar calmando a Aimar ya que había visto el incidente y estaba un bastante alterado por el susto y los nervios que había en casa en ese momento.

Llegó la ambulancia y el médico, al ver que en esa zona habría que dar una buena cantidad de puntos se la llevaron directamente al Hospital. Yo me tuve que quedar con Aimar así que fueron su ama y su hermano con ella. Una vez allí, y tal y como me ha contado Amaia, le sedaron la zona y le dieron varios puntos internos y externos por la zona. La doctora le dijo que tuvo mucha suerte, ya que como he dicho antes, fué un corte muy profundo y largo (7cms el más grande) pero que no ha tenido mayores consecuencia que un montón de puntos y de 10 a 15 días de baja con la rodilla derecha casi inmovilizada. Ha tenido mucha suerte de no haberle cogido ningún tendón ni ligamento. Lo dicho, reposo y algo de tiempo de recuperación en esa zona.

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Tengo bastantes ganas de escribiros sobre algunas cosas que han pasado durante estos días, incluso puedo avanzar que Amaia tuvo que pasar el día de Reyes por urgencias (tranquilos, no ha sido nada grave) pero como casi siempre, me falta tiempo. El lunes empiezo otra vez al trabajo después de tres semanas y pensaba que estos días tendría algo más tiempo, pero por culpa de este contratiempo de Amaia que os cuento tengo que dedicar aun más tiempo si cabe a las labores de casa y a atender a Aimar, que dicho sea, está bastante rabioso con lo que van a ser su quinto y sexto diente.

Hoy llevamos todo el día viendo nevar, y la verdad es que si el año pasado acabé aburrido de ella en Gasteiz, se hace curioso ver nevar aquí, en Usansolo, a escasos 100 metros de altitud. Por eso os muestro unas fotos de la pequeña nevada que ha caído. La verdad es que si bien no hay mucha nieve, los niños se han dedicado a quitar lo poco acumulado en los coches para jugar con ella.

Espero que todo vuelva más menos a la normalidad en dos semanas y así pueda arrancar el año «bloguero» con mejor ritmo.