Co(vid)nfit-19

30 de abril de 2020

Empezaremos con un juego de palabras porque llevamos muchos días (más de 45 ya) bombardeados de noticias sobre esta pandemia y la verdad es que yo desde aquí poco os puedo ayudar, tranquilizar o complementar. En esta era de la información estamos sufriendo no solo la pandemia en sí, si no que fakes, bulos y mentiras nos llegan al mail, whatsapp o incluso desde la prensa y tv especializada los vemos como algo normal. No me quiero ni imaginar cómo hubiera sido todo esto hace apenas 20 años, cuando Internet despuntaba en ordenadores de sobremesa, servía para contactar con unos cuantos amigos frikis por chat y buscábamos algo de información distinta a las que leíamos escrita en los diccionarios, enciclopedias y prensa.

En un orden completamente distinto de cosas decir que ya nos hemos acostumbrado al Teletrabajo Edición Especial, y lo llamo de esta manera ya que nos es un teletrabajo «normal». Con niños en casa, estudiando y teniendo que sacar sus estudios adelante no es nada fácil. Gracias a que Amaia también teletrabaja y dispone de algo más de tiempo que yo (aparte de que se maneja mejor en estos terrenos), si no, sería el caos. Y me imagino cómo estarán muchas familias, cada una con sus historias, sus problemas. No es fácil, incluso si no te ha tocado vivir de cerca el ya famoso COVID-19.

escritorio actual en el que teletrabajo

También es posible hablar de nuestras comunicaciones personales. Zoom, Meet, Teams… tecnologías y recursos que han aflorado y que han dejado en evidencia algunas partes de nuestros trabajos y de nuestra sociedad en cuanto a adaptar la familia, el bienestar y el trabajo. En mi caso particular el teletrabajo va bien, pero mejor han ido las charlas que entre balcones hemos podido realizar. Vecinos que ya conocías que ahora conoces mejor, vecinos con los que sin hablar asiduamente has podido reír o incluso amigos del pueblo con los que has compartido alguna que otra videollamada. En ese sentido no nos hemos sentidos solos y es de agradecer. La familia tampoco la vemos directamente, pero como siempre me ha gustado decir, la tecnología ha sido buena y es buena en términos absolutos para nuestra sociedad, aunque a veces pueda parece lo contrario. Lo importante es usarla de una manera buena, honesta y favorecedora. En esta pandemia ha quedado claro.

La idea de esta entrada era hablar de modo positivo, porque si miramos con otros ojos veo el capitalismo más feroz atacando a nuestra puerta (o incluso entrando dentro). Políticos y representantes que no miran más allá y que anteponen prioridades superfluas a los esencial. Una clase política que en definición es una muestra de personas dentro de esta sociedad con la que debe(mo)s convivir y hacerles ver que a veces las cosas no son así. Pero bueno, hoy intento escribir desde un punto más positivo, más cercano a esa curva descendente que después de 46 días de confinamiento se ha conseguido gracias a muchas personas, tanto en su sacrificio por hacer su trabajo lo mejor posible como los que hemos minimizado hasta el límite nuestras salidas a la calle.

Espero que de todo esto hayamos aprendido algo.

Por la parte que me toca me quedo con mis experiencias y aprendizajes. Intentad hacer vosotros los mismo.

Seguiremos informando.