…No penséis que os voy a hablar sobre la famosa canción aunque os haya salido de carrerilla el tono de la misma…

Hablando de “carrerillas”… mi anteúltima carrera del año así se ha llamado. Desde Santurce a Bilbao, una carrera que si bien no pensaba correr, mi cuñado me calentó la cabeza y me apunté a menos de una semana de que se celebrara. Pensaba ir acabando la temporada de Running en la Behobia y luego correr alguna San Silvestre, pero me apetecía correr por mis tierras y no quedarme con el “sofocón” de los 20km de la Behobia, así que me inscribí en esta carrera popular.

Dorsal de la XXIII Desde Santurce a Bilbao

La prueba son casi 16 kilómetros (15,800 km) y como os imaginareis sale del mismo Santurtzi para acabar en el centro de Bilbao, en la Gran Vía. Es un recorrido prácticamente llano si le quitamos los primeros 4 o 5 kilómetros, que son ligeramente hacia arriba.

Ese primer tramo lo hicimos algo lentos por la cantidad de gente que había y porque las carreteras por las que pasábamos eran bastante estrechas y no podíamos pasar con facilidad a la gente. Así, el tiempo se nos fue un poco de los 5min/km. Yo también tenía algo de miedo de pensar que llegaría tan agotado al final como en la Behobia, por lo que tampoco me importó mucho hacer ese primer tramo de carrera a ese ritmo. Una vez pasados esos primeros 5 kilómetros fuimos mejorando los tiempos kilómetro a kilómetro y al llegar al 10 todavía me veía con fuerzas para darle algo más de “caña” así que pusimos un ritmo de 4:30 (o algo menos) hasta el final. Mi cuñado Julio estaba bastante acatarrado pero seguía el ritmo bastante bien, así que seguimos dándole a las piernas.

Como en todas las carreras ahí estaban también Amaia y Aimar animando a “aitatxu” (esta vez sobre el kilómetro 14) así que con esos ánimos fuimos a tope hasta la llegada a meta. Julio se me descolgó un poco al final, pero llegó prácticamente detrás mío, a escasos 30 segundos.

Tiempo final: 1:14:06.

He llegado bastante contento y muy entero comparado con la Behobia. Incluso creo que podría haber mejorado algo el tiempo si hubiera salido un poco más adelante y no hubiera tardado tanto en adelantar a la gente que iba más lenta que nosotros, pero bueno, esto no es una competición, así que más que satisfecho del tiempo. Mejoro ligeramente los 15km de Donosti con un recorrido algo más duro, así que muy bien.

Ahora sólo queda ir poco a poco disminuyendo el ritmo de entrenamiento y quedarnos con lo justo para afrontar alguna “San Silvestre” el 31 de Diciembre.

A seguir corriendo…