La verdad es que si bien Aimar es un niño muy nervioso (a quién habrá salido) dormía muy bien a la noche, vamos, unas 7 u 8 horas del tirón. Así pasó un par de meses, pero desde la entrada del 2009, más o menos, en su tercer-cuarto mes de vida ha vuelto a la incómoda rutina de levantarse cada 3 horas.

¿Será hambre? No creemos. Le hemos empezado a darle frutas y algo de papilla y aunque haya acabado de ponerse las botas y él mismo rechazar más comida está muy rabioso.
¿Los dientes? Probablemente. No hace más que meterse la mano en la boca y babear. Tenemos que andar quitándole la mano ya que se la mete tan adentro que se hace regurgitar. No quiere los chupetes normales y hemos tenido que comprarle estos complementos de la marca Tommee Tippee con lo que está más a gusto, o por lo menos más aliviado:

Chupete-mordedor Gummy

Chupete-mordedor Gummy

Mordedor Toothy Peg

Mordedor Toothy Peg

Tiene días más relajados, pero hay días en que la batalla está servida. Inquietud, nerviosismo, incomodidad, incapacidad de conciliar el sueño… Todo eso unido a que pesa casi los 9 kilos y que tenerle en brazos se hace agotador.

Creo que a la hija de mi amiga Alicia, Uxue ya le ha pasado lo mismo y por suerte ya le asoma un diente. A ver cuándo le veo a Aimar un diente y os lo enseño en foto.

¿Tan molesto será eso de que te salgan los dientes? Nunca lo sabremos a ciencia cierta.