Weblog personal de Egoitz
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Dormir <> Dientes de Aimar
22 ene
Le está costando a Aimar sacar el quinto diente. Antes de que le salga uno casi siempre nos da una noche un poco larga y casi siempre de la misma manera:
Se acuesta un poco rebelde, bueno, mejor dicho un poco ansioso con el chupete y le cuesta un poco más de lo normal dormirse. Sobre la 1 y media – 2 y media de la noche se levanta con mucho dolor. Es un lloro de dolor, no de incomodidad por no poder conciliar el sueño. Ahí es cuando le damos un poco de Dalsy (Ibuprofeno) para que se le quite el dolor, ya que como todos sabemos cuando salen los dientes la encía se inflama.
Obviamente el efecto no es instantáneo por lo que hay que estar con él e intentar calmarle un poco durante un rato. El rato suele ser entre hora y media – dos horas, por lo que al final para cuando te acuestas y te duermes son las 4 y media de la mañana. Total, que ese día te quedas con pocas horas dormidas y lo que es peor, parte por la mitad tu ritmo de sueño.
Estas noches “duras” no suelen ser más de dos pero esta vez vamos por la tercera, así que estoy derrotado. Creo que también ha sido por la “avería” de Amaia que me ha hecho tener que levantarme más veces que antes, ya que solemos hacer relevos de levantarnos y en estas noches largas, cada media hora cambiamos.
Entre una cosa y otra el blog ha decaído un poco de su ritmo habitual, pero tranquilos que aquí sigo y seguiré contando mi vida y mis inquietudes.
Posturas imposibles, by Aimar
10 jun
A raíz de un correo electrónico que mandó mi amiga Alicia a un grupo en el que estamos suscritos me fijo un poco más en la forma de dormir de Aimar.
Mira que desde la cuna ya ponía posturas raras, pero al no tener mucho espacio dentro de ella se quedaba más menos en su sitio. Ahora en la cama de 90cm x 190cm tiene más libertad de movimiento, y eso que la sábana fantasma evita que se caiga al suelo.
Pero nada: son 9 meses dentro de la barriga de su amatxo con unas posturas imposibles, sumado a que lo de dormir con la cabeza hacía arriba en un lugar rectangular es algo a lo que nos educan, o mejor dicho, una costumbre que cogemos con el paso del tiempo. Algunos más que otros, pero siempre acabamos dormidos de esa manera.

