Hace casi un mes que llevamos con el tema de una uña de la mano de Aimar. Se pilló la mano con una puerta y aunque no parecía que se le cayera o que fuera a más todavía seguimos con su dedo a vueltas. Al ponérsele la última falange de ese dedo roja fuimos al pediatra para comentarle si había que quitarla ya que parecía infectada. Nos comentó que no parecía grave y que dejáramos que se cayera o que se curara sola. Pues nada, al final se le ha caído y ya le va creciendo la nueva poco a poco. Da bastante impresión, pero lo que más nos tranquiliza es que él no le da mayor importancia ni le molesta, así que poco a poco volverá a tener todo las uñas de la mano iguales :)

Siguientes entradas sobre Piñas y Heridas en breves, seguro.