La verdad es que los findes ya no son lo que eran. En parte, porque este sábado tarde- hemos podido estar en el Puerto Deportivo de Getxo tomando algunas cosillas y haciendo una cena ligera con los amig@s. La verdad es que tenían muchas ganas de verle y para variar le han visto enorme. Y es que los 9 kilos que pesa no es para menos.

Pero es que lo cansado del finde no ha sido eso, sino todo lo que ha venido antes y después de lo que os acabo de contar.

El Sabado: Buff, que día. Me levanté temprano para llevar el coche a la revisión de mantenimiento (70.000 kms). La verdad es que aunque parecía que iban a tardar un rato en hacerlo me dijeron que en una hora estaría más o menos. En cualquier caso, tenía que recoger un paquete en Amorebieta (ya sabéis, los geeks somos impaciente por naturaleza, y no me apetecía tener que esperar hasta el lunes a que me lo trajeran) así que volví a casa en tren y con el coche de Amaia me fui para Amore. Para cuando volví a Usansolo ya me confirmaron que tenía el vehículo listo, así que como habíamos quedado con mis padres para comer, allí nos fuimos al taller (que está en Bilbo) Amaia, Aimar y yo.
Nada, coger el coche y… ¿a casa de mis padres? No. Para variar tenía otro to do que hacer, en este caso en Astrabudua, tenía que comprar un par de cosas para el acuario. Nada, comprarlo en un tris y ahora si, hora de comer en familia. La tarde también empezó prontito, ya que antes de quedar con los coleguitas, tal y como he comentado al principio de la entrada, fuimos al centro comercial Artea a mirar un par de muebles que queremos para casa. Como no vimos nada interesante nos fuimos después de tomar un café “revitalizante” camino al puerto deportivo, dónde habíamos quedado. Nada, ya sabéis, un par de tragos, cena ligerita y para casa, que había que bañar a Aimar y luego descansar un poco para el día siguiente.

El Domingo tampoco fue para menos. Aimar se levantó a las 7 de mañana un poco rabioso y después de tomar el pecho seguía sin poder conciliar el sueño, en parte porque ha cogido algo de constipado y todavía no sabe expulsar los mocos. Después de media hora se durmió, pero claro… yo ya estaba como una pila y sabiendo que tenía que hacer cosas pues ya no me acosté.
Acabé de montar otro Disco Duro externo en Red que tengo previsto agregar a mi red de casa. He montado el tema cacharreo hardware y realicé las primeras configuraciones del mismo, pero dejé la configuración exacta para otro día porque tenía otra tarea para ese día: Montaje de filtro externo en el acuario.

Como muchos sabréis me gusta mucho el tema de la acuariofilia y llevaba tiempo queriendo mejorar un poco el tema de la suciedad en en mi acuario. Cuando lo compré venía con un filtro interno que no me acaba de convencer, aparte de que les quitaba espacio vital a los peces. Pues nada, manos a la obra, vaciar casi por completo el acuario y hacer la instalación del filtro, con mangueras, llaves y demás cosas. La instalación de los filtros externos suele ser más complicada que los que van situados dentro del acuario, pero su eficacia es mucho mejor. Esto me llevó toda la mañana, ya que aproveché y limpie la pecera y entre una cosa y otra se te va la mañana.
A la tarde tuve algo más de tiempo, para acabar de meter algunas cosas de la decoración del acuario y recoger un poco la casa. Seguro que todos los que sois padres sabréis que a veces cuesta mantener la casa recogida y limpia, ya que Aimar los bebes no entienden de organización ni de horarios o rutinas de limpieza.

Lo dicho, que cómo podéis ver uno no para.

Al hilo de esta entrada, y como suelo comentar, la organización es más importante ahora que tenemos que estar pendientes de Aimartxo, pero es que a veces se acumula todo y no hay otra que comprimir todo en el fin de semana.

P.D. Muchas de las cosas comentadas las iré detallando en el blog, pero es que la vida no me da para mas ;)