Ennio Morricone – On earth as it is in heaven
Me suele gustar escuchar música mientras trabajo y mientras voy en el coche, es decir, casi 10 horas al día. Yo por lo menos suelo escuchar casi siempre mis grupos favoritos pero a veces me gusta salir de esos “favoritos” y tirar un poco por la variedad, sobre todo desde que el año pasado que me dio por organizar mi música en el iTunes/iPod y darle de vez en cuando a la función de reproducción de música de forma aleatoria.
También he de decir que para estudiar y para momentos de concentración en el trabajo he tirado siempre por la música clásica y por las bandas sonoras instrumentales. No desconcentran y te ayudan a abstraerte un poco del entorno.
Si hablamos de las B.S.O. (Bandas Sonoras Originales) instrumentales de los últimos 20 años hay que hablar de tres gurús principalmente: John Willians, Hans Zimmer y Ennio Morricone. Me quedo con los tres más activos ya que gente como Vangelis también fueron geniales.
Como el objetivo de la entrada no es daros la lata con los autores sino recomendaros una canción os remito a una melodía excelente de la banda sonora del film de La misión. Es una tema que ya lo tenía oído, pero hoy, camino de Gasteiz lo he escuchado y me ha vuelto a dejar una sensación genial. Es una canción instrumental con algunos coros, así que no penséis que es rock-punk para poner a tope, pero me parece genial escuchar de vez en cuando este tipo de música y poder escucharla completamente inmerso en otra tareas o simplemente dejando la mente vacía. Su autor, Ennio Morricone. Genial, incansable y, en el 2006, galardonado con un Oscar honorífico por su carrera musical dentro de las B.S.O. ahí es nada.
Lo dicho, tomaros 5 minutos y escuchar la canción:
¿Alguna otra recomendación de este estilo?


Gran tema este de las Bandas Sonoras. Esos tres que nombras son tremendos. También hay otros monstruos que todo lo que han hecho es bestial, como James Horner o Howard Shore. Muy recomendables.
Si os gusta ese tipo de lenguaje sinfónico que se utiliza en las B.S.O, a veces épico, otras veces relajante, también hay en la historia de la música clásica obras hechas hace algún siglo que suenan como John Williams, como Los planetas de Gustav Holst o El pájaro de Fuego de Stravinsky.
Ondo ibili.