Aimar

Nuestro piso = Leonera

1

Es lo que tiene tener a Atila Aimar en casa.

Por una parte está el poco tiempo que deja para hacer las labores de casa y de recoger la casa. Por otra, que todo lo que tardas tú en recoger se resumen a 5 minutos solos de Aimar en ese cuarto.

Amaia se desespera cuando ve que casi no avanzamos en muchas cosas de casa que queremos tener bien puestas o recogidas. Yo tal vez sea un poco más pasota en eso, pero no le quito parte de razón. Luego lo que pasa es que no encontramos las cosas y que no hay sitio en casa para nada.

Yo estoy intentando mantener un mayor orden en mi cosas, o por lo menos no hacer que la casa esté peor de lo que Aimar nos deja, que no es poco.

Mira que yo siempre he sido muy ordenado para las cosas, para mi habitación sobre todo, pero es lo que tiene agrandar la familia y que entre otra persona “al grupo”.

En serio, si ya cuesta mantener la casa de uno mismo en orden cuando se vive en pareja no os imagináis lo que cuesta cuando hay un niño en casa.

¿Os pasa a vosotros lo mismo? ¿Sois ordenados?

Aimar “ha caído”

1

Este año llevo poco ritmo bloguero, pero entre la pereza de escribir y la apatía con la que he arrancado el año hacen que no haya escrito en unos días.

“Vendrán tiempos mejores” – suelen decir.

Total, que llevamos una semana con Aimar malo. Tampoco es que haya cogido una enfermad grave, pero se le ve más tristón y está muy mimoso. Es Faringitis según nos ha dicho el pediatra, pero le está costando bastante quitarla. Normalmente en un par de días se solía recuperar de catarros, diarreas y demás enfermedades suaves.

Da pena verle así porque normalmente está mucho más activo, pero hay que entenderle, cuando nosotros estamos enfermos también bajamos nuestros ánimos y estamos más irascibles. El problema viene a que ahora está continuamente buscándonos en casa y queriendo estar en brazos de Aita o Ama. Vamos, que vivimos anclados a 14 kilos de peso.

Esperemos que se mejore poco a poco y volvamos a tener con nosotros el txispa de Aimar.

Dormir <> Dientes de Aimar

1

Le está costando a Aimar sacar el quinto diente. Antes de que le salga uno casi siempre nos da una noche un poco larga y casi siempre de la misma manera:

Se acuesta un poco rebelde, bueno, mejor dicho un poco ansioso con el chupete y le cuesta un poco más de lo normal dormirse. Sobre la 1 y media – 2 y media de la noche se levanta con mucho dolor. Es un lloro de dolor, no de incomodidad por no poder conciliar el sueño. Ahí es cuando le damos un poco de Dalsy (Ibuprofeno) para que se le quite el dolor, ya que como todos sabemos cuando salen los dientes la encía se inflama.

Obviamente el efecto no es instantáneo por lo que hay que estar con él e intentar calmarle un poco durante un rato. El rato suele ser entre hora y media – dos horas, por lo que al final para cuando te acuestas y te duermes son las 4 y media de la mañana. Total, que ese día te quedas con pocas horas dormidas y lo que es peor, parte por la mitad tu ritmo de sueño.

Estas noches “duras” no suelen ser más de dos pero esta vez vamos por la tercera, así que estoy derrotado. Creo que también ha sido por la “avería” de Amaia que me ha hecho tener que levantarme más veces que antes, ya que solemos hacer relevos de levantarnos y en estas noches largas, cada media hora cambiamos.

Entre una cosa y otra el blog ha decaído un poco de su ritmo habitual, pero tranquilos que aquí sigo y seguiré contando mi vida y mis inquietudes.

“Piñas, by Aimar”

3

Ya sé que tengo pendiente unos videos/imágenes de Aimar dando sus primeros pasos, pero es que la vida no me da para pasarlos al iMac y procesarlos mínimamente. Prometo hacerlo esta semana, sin falta ;)

…Y es que esta entrada va referente a que a veces no sirve de nada estar pendiente de Aimar, se va a dar golpes si o si. Es el aprendizaje humano.

Por otra parte, desde que nace tu hijo experimentas cierto grado de previsión de posibles golpes o “liadas” que va a realizar:

Ayer mismo se intentó tirar de cabeza pasando por encima de mis pierna mientras yo estaba sentado. Le agarré y se libró de una buena. De estas aventuras, miles. La verdad que él no le da la mayor importancia, ya que sigue con sus cosas como si nada hubiera pasado (o de nada se hubiera librado).

Pero la de ayer a la noche en el baño fue gorda. Estaba como loco andando (ya casi corriendo) por casa poco antes de bañarle. Se ve con agilidad para andar de un lado para otro, para entrar y salir de los sitios. Hasta que tuvo el fallo: se tropezó, o perdió el equilibrio creo yo, con la fatalidad de que se dio contra la esquina del marco de la puerta del baño.

¡DIOS!, que golpe, sonó y todo. Yo estaba a escaso metro pero lo cogí y miré si se había hecho una brecha. Solo tenía un poco de sangre siguiendo una línea; claro, la línea que describe el marco. En ese momento te agobias un poco por el golpe que se ha podido dar y por la pena de no haber podido evitarlo, pero bueno, es lo que hay, como dice Amaia, se dará miles de esas y aprenderá, pero es que en ese momento, no sé… sientes un poco de impotencia. y agobio.

Total que no fue más que el susto y una pequeña marca en la frente que supongo que se le pasará en unos días.

En fin, que le tocará aprender como hemos hecho todos y a andar un poco más tranquilo por la vida.

P.D. Siguientes “piñas” en sucesivas entradas, ya veréis.

Primeros pasos de Aimar (I)

2

La verdad es que no suelo escribir mucho sobre Aimar en el blog pero si me gusta “anunciar” los grandes avances que da en algunos ámbitos. De un mes de aquí ha empezado a soltarse y a empezar a andar solo.

Antes se mantenía de pie y poquito más, pero ya da sus pequeños paseos por la calle (10-20 metros) y en casa ya apenas gatea. Se hace raro verle con tanta autonomía, otras personas dice que se hace raro verle andar, pero no hay marcha atrás, y cada vez se ve más seguro sobre dos piernas que sobre cuatro.

Parece mentira los avances que dan día a día, hasta nosotros (Amaia y yo) lo notamos, así que ni imaginar la gente que no le ve con tanta frecuencia

Este fin de semana intentaré sacar alguna foto y/o video para mostrároslo en plena acción :)

Ir arriba