Aimar
Aimar, 2 Años
3El pasado miércoles 15 Aimar cumplió 2 añitos. La verdad es que el tiempo pasa volando y parece que fue ayer cuando salió al mundo con apenas 55cm y 4 kilos de peso. Ahora mide casi el doble (90cm) y su peso se ha triplicado.
En cuanto a los demás aspectos de la vida hay que decir que ya corre sin parar y que dice algunas palabras, sobre la docena más o menos. Está siendo una época bastante cambiante para él, ya que aparte de empezar con su educación (reglada) está pasando la transición de ser bebé a ser un niño con todas las de la ley. Ahora será importante que se socialice y que interactúe con todo lo que hay a su alrededor de una forma más activa. Ir al colegio le ayudará en muchos de estos campos, pero Amaia y yo también tenemos “mucho trabajo” por hacer.
Todos estos cambios aunque nos parezcan lentos se realizan con una velocidad vertiginosa ya que un par de semana/meses, ¿qué son en nuestras vidas?
Por ello, aunque sea complicado hay que darle su tiempo, poco a poco se irá haciendo un niño mayor y desarrollándose en todos los ámbitos, aunque guapo, siempre lo ha sido
Welcome to School, Aimar
1Aimar se hace mayor. Si, después de casi dos años de vida (el día 15 de este mismo mes) hoy ha sido su primer día como estudiante.
Tiene un periodo de adaptación bastante largo, así que tampoco creo que sea muy traumático para él; vamos, a mí me dejaron con tres años en clase solito y no creo arrastrar ninguna trauma por ello.
Ha estado con sus nuevos compañeros y ha jugado con juguetes nuevos. De vez en cuando miraba hacia fuera para localizar a su madre pero nada fuera de lo normal o que fuera extraño, sobre todo sabiendo que no ha estado en la guardería y que es su primera experiencia con gente “extraña”.
Pues nada, esperemos que coja pronto la rutina por el bien de todos
El día a día sigue… en el parque
015 días sin escribir, y es que, la verdad, poco relevante para contar. Tal vez ahora intento escribir cosas más interesantes y menos banales debido a que el tiempo delante del iMac en casa es casi nulo. Sigo mirando temas tecnológicos y demás cosillas que siempre me gusta tener “al día” pero la verdad es que sin mucha novedad al frente.
Ni siquiera el poco tiempo que veo la tele alegra el día. Creo que estamos sumidos en una crisis en la cual no se ve fin. Lo peor, que ahora nos ocupa y afecta a todos de manera más directa (Medidas de Rodríguez Zapatero y demás rollo económicos, mejor no entrar).
La verdad es que la alegría que queda es bajar estos días de buen tiempo y ver jugar a Aimar en el parque. Pasamos tardes completas con él allí y la verdad es que le gusta mucho. De un lado para otro, sin parar. Ajeno a un montón de cosas se lo pasa genial y llega roto a casa. Nosotros por lo contrario con bastante calor y algo de pesadez por estar tanto tiempo en el mismo sitio. Pero bueno, el parque es “vida” para Aimar y hay que estar al lado de él.
Lo dicho, que espero no descuidar el blog y escribir algo más a menudo. Ya sé que mucho estáis esperando entradas algo más frikis, pero tranquilos, que llegarán
Heridas de guerra de Aimar: La uña (I)
4Hace casi un mes que llevamos con el tema de una uña de la mano de Aimar. Se pilló la mano con una puerta y aunque no parecía que se le cayera o que fuera a más todavía seguimos con su dedo a vueltas. Al ponérsele la última falange de ese dedo roja fuimos al pediatra para comentarle si había que quitarla ya que parecía infectada. Nos comentó que no parecía grave y que dejáramos que se cayera o que se curara sola. Pues nada, al final se le ha caído y ya le va creciendo la nueva poco a poco. Da bastante impresión, pero lo que más nos tranquiliza es que él no le da mayor importancia ni le molesta, así que poco a poco volverá a tener todo las uñas de la mano iguales
Siguientes entradas sobre Piñas y Heridas en breves, seguro.
Entrenando habilidades con de balón
0Aimar ha cumplido 18 meses el lunes pasado. Aunque sus avances son pequeños para lo que pueda parecer, cada vez se desenvuelve mejor en todo su entorno.
El parque es uno de ellos, y aunque siempre se le ha dado muy bien subir y bajar del tobogán estos días le da más importancia al jugar con el balón. Y claro, las patadas al balón las das como puede, bastante tiene con correr y mantenerse en un buen equilibrio.
Mi labor empieza cuando la lanza y hay que ir a por ella o esquivar algo. Incluso quitársela con cuidado de no hacerle daño y que vea las cosas que se pueden hacer con el balón más allá de darle una patada. Mis dotes como futbolista no han sido nunca muy buenas. Siempre me han gustado otros deportes.
Y claro, a las cosas que no te gustan no le pones mucho empeño. Más cuando la actividad practicando ese deporte ha sido casi nula a partir de los 20, por lo menos en mi caso.
Pues nada, es momento de ponerse un poco las pilas. La cantera de Lezama necesita un buen componente como Aimar Morán en sus filas. Así que nada, me toca retomar un poco las habilidades con la pelota para que Aimar se pueda divertir con la pelota y luego él invente sus propias jugadas a partir de los consejos de su entrenador y manager.

