Este año llevo poco ritmo bloguero, pero entre la pereza de escribir y la apatía con la que he arrancado el año hacen que no haya escrito en unos días.

“Vendrán tiempos mejores” – suelen decir.

Total, que llevamos una semana con Aimar malo. Tampoco es que haya cogido una enfermad grave, pero se le ve más tristón y está muy mimoso. Es Faringitis según nos ha dicho el pediatra, pero le está costando bastante quitarla. Normalmente en un par de días se solía recuperar de catarros, diarreas y demás enfermedades suaves.

Da pena verle así porque normalmente está mucho más activo, pero hay que entenderle, cuando nosotros estamos enfermos también bajamos nuestros ánimos y estamos más irascibles. El problema viene a que ahora está continuamente buscándonos en casa y queriendo estar en brazos de Aita o Ama. Vamos, que vivimos anclados a 14 kilos de peso.

Esperemos que se mejore poco a poco y volvamos a tener con nosotros el txispa de Aimar.