La verdad es que últimamente me pasa siempre lo mismo, cojo el puente con idea de poder descansar un poco y al final acabo levantándome como si fuera a trabajar y llegando a las mil a casa. Este puente ha sido algo así.

Ir a los bancos y cajas a preguntar prestamos hipotecarios, visita al Ikea a ver y fichar algunas cosillas, preguntar dudas en la tienda de cocinas, recados varios… Nada que al final descansas menos y se te hace como si hubieras ido a trabajar. Menos mal que esta situación es temporal hasta que nos entreguen el piso y podamos instalarnos allí. Y es que se prevé que se adelante 4 meses la entrega, pero bueno, eso ya os lo explicaré en sucesivas entradas.

El lunes se hace agotador y más viendo que en el horizonte que nos quedan de mirar varios bancos y cajas más. Lo peor de todo estos es que tenemos que decidirnos por uno/a antes del 17 de Noviembre, es decir, 12 días.

Como podéis ver, ahora mismo la hipoteca es la que ocupa el primer puesto en preocupación pero es que dejarse engañar agarrarse a una entidad financiera 30 años no es algo que se hace todos los días, es algo que hay que pensar muy fríamente y con la calculadora a mano.

Menos mal que ayer a la tarde-noche tuve sesión de Prison Break tirado en el sofá. Un poco de acción en la caja tonta TV nunca viene mal. Hoy seguramente, más capítulos :)

¿No habéis tenido esta sensación de agobio en algún puente o día festivo que hayáis cogido?